Angulo Bronces

Angulo Bronces

La familia Angulo se asienta en la Ciudad de Lucena con la reconquista del reino granadino, siendo un apellido venido de Escocia a principios de siglo XIII. Acabada la reconquista se dedicaron a actividades comerciales y agrícolas, pero es a partir del siglo XVIII cuando se dedican a la realización artesanal en metal de piezas de utilidad doméstica, como eran almireces, ollas, candelabros, velones y candiles para luz de mecha y aceite con distintos tipos y formas.

Con la llegada de nuevos materiales como el plástico y el acero, los Angulo dedicaron su artesanía a la decoración, a recrear y embellecer Iglesias y catedrales realizando obras únicas que gozan hoy de un gran prestigio en todo el sur de España.

Más tarde, entrando ya en la mitad del siglo XX, los Angulo desarrollaron un gran prestigio a escala internacional y se especializa dentro de su mismo marco artesano, a la decoración de interiores y al regalo, llegando a tener una producción importante, siendo de los primeros exportadores de la nación en el ramo artesanal a países de todo el mundo. Tras un declive importante a mediados de los años setenta, la familia Angulo se ve obligada a cerrar una empresa con más de 150 trabajadores, pero queda el espíritu emprendedor, protegiendo y apoyando los sistemas clásicos de trabajo artesanal y las nuevas fórmulas económicas y de producción que se plantean en la actualidad.

Cinco generaciones confirman años de experiencia, avalados por prestigiosos éxitos en Ferias de Muestras y Certámenes.

Su fundador declarado como tal fue, D. Pedro Angulo López siendo nombrado el 23 de abril de 1903 Proveedor de la Real Casa. Su hijo D. Pedro Angulo Solís, gran emprendedor, da un impulso definitivo a la fabricación y al renombre de la CASA ANGULO como era llamada en los años cincuenta. Pasó en los años setenta bajo la denominación de Bronces Angulo, marcando su momento más importante y es donde se afirma en el ámbito internacional bajo la tutela de sus siete hijos. El marcado cambio económico nacional y problemas generacionales, hacen que tras una importante regulación laboral, la familia vuelva al tradicional trabajo de orfebrería con la denominación de Hermanos Angulo y más tarde Orfebres Lucentinos, para terminar disolviéndose la sociedad laboral familiar.

En 1990 la marca Registrada, está a cargo de un nieto de aquel primer fundador, que mantiene un sistema de producción totalmente artesano ya como nombre propio de Gonzalo Angulo Beato, dedicándose principalmente a objetos de orfebrería y a trabajos por encargo, estando especializado en restauraciones de objetos en toda clase de metales no férricos, intentando mantener esta tradición familiar y apostando por un futuro prometedor.

A partir de 1.995 es su hijo Gonzalo Pedro Angulo Vigo el que continua el nombre de la firma bajo la denominación ANGULO BRONCES, S.L., como marca registrada, trasladando y realizando unos nuevos talleres y la fundición de metales a la forma tradicional.

Muchas de las piezas fabricadas por Angulo están hechas de igual forma y cariño que hace 150 años, permitiéndose una mejor terminación y acabado, con el apoyo de la técnica y del desarrollo industrial, entrando a formar parte de obras de valor en el mundo del arte.

Esta historia, se hace en agradecimiento y homenaje a todos aquellos hombres y mujeres que un día trabajaron en ANGULO durante cuatro generaciones, y que su trabajo sirvió para engrandecer este apellido y dar luz a la historia de nuestra aventajada y laboriosa ciudad de Lucena.